¿Por qué no vamos a las charlas?

By 28 abril, 2016 agosto 17th, 2017 Consultoría, Marketing, Olivoworld

He tenido y conozco una multitud de experiencias que evidencian la dificultad de conseguir reunir potenciales clientes para una charla, una presentación, alumnos para un curso , etc… Sólo cuando están por medio el poder político, económico o mediático se acude a este tipo de citas,  independientemente del interés objetivo de los contenidos.

Me pregunto por qué ocurre esto.

Quizás no pensamos demasiado en qué elementos nos aportan valor como empresarios/ profesionales, quizás estamos muy saturados con nuestro día a día y a duras penas encontramos huecos, quizás sólo si nos obligan encontramos tiempos de reflexión amplios y suficientes y, además, por último, todos hemos tenido que soportar auténticas “bobadas”, pérdidas de tiempo.

¿Cómo discernir? ¿Cómo llegar a esos potenciales clientes?

No hay varitas mágicas. Es difícil llegar si no tienes ese poder institucional que mencionamos. Pero quizás podemos afinar más, ¿no?

En primer lugar, la convocatoria debería de hacer que te identifiques con ella, debe parecer que están hablándote a ti. Y esto no es fácil, pero sin duda pasa por no querer abarcarlo todo. Hay que preguntarse con qué se identifican nuestros clientes, cuáles son de verdad sus problemas, aquello con lo que nosotros queremos ayudar. De entrada esto obliga a sectorizar, a conocer. Los que convocamos jornadas no siempre somos capaces de comunicarnos de manera efectiva. Las convocatorias muy amplias hasta es posible que nos traigan gente, pero no clientes.

En segundo lugar, hay que plantear sesiones muy cortas y en los momentos adecuados. Hay que concentrar píldoras de valor en los momentos en que nuestros clientes tienen más facilidad para acudir.

Hay que ser extremadamente respetuosos con la puntualidad y los tiempos, que deben de ser lo más cortos posible.

Hay que abrir espacios de networking y reflexión para quien los necesite. Hay herramientas de reunión virtual que permiten no desplazarse. Ultimamente me gusta mucho Periscope, también para el post-evento.

Por último, garantizar que no será un bodrio desde el principio, cuando no te conocen, es tarea difícil, pero hay elementos que ayudan: la comunicación que dé imagen de calidad, detallar quién es el ponente (jamás voy a una charla sin saberlo, pero hay mucha gente a la que se le ocurre) y la experiencia qué tiene, qué te puede aportar. Hay que dejar claro que aporta valor.

Y aún así…suerte!!!