Montar un negocio en internet

By 27 agosto, 2015 Movilidad, Olivoworld

Hoy iba a escribir sobre lo difícil que es montar un negocio innovador en internet y lo bueno que es que, como siempre, alguien ya se haya adelantado. En este caso se trata de Luís Monge que escribió esto hace ya unos años y que sigue siendo un post para releer y en gran parte totalmente vigente. Pero como somos vagos por naturaleza voy a intentar hacer un resumen de lo que me ha parecido más interesante:

Vender innovación roza lo imposible. Partir de una idea que no se le ha ocurrido a nadie seguramente nos llevará a un mal negocio. Lo más difícil que se le puede pedir a un comercial es que intente vender algo que no existe. Es mejor innovar poco a poco sobre algo ya conocido, y muchas veces no se trata de mejorar el producto o solución en si misma, sino su forma de producción, como se vende o como se gestiona.

¿Dónde está Wally?. Los clientes, todos o nadie, no solo los que consumirían nuestro producto o servicio, sino también todos aquellos perfiles que resulte rentable venderles. Y la competencia, será todo aquello que compite por el mismo tiempo y dinero de tu cliente o usuario; mirar por la ventana es competencia de Facebook.

¿Qué dinero me gasto?. Pues primero seguir el criterio de las 3F (Family, Friends and Fools) para lograr un prototipo rápido viable, que sirva para probar el mercado. No deberíamos pasarnos de 30 o 50 mil euros. Después, si todo va bien, la idea ha gustado y tiene potencial de venta, podemos pasar a la búsqueda de inversores tipo BA (Business Angels), aunque es un mundo repleto de liantes, o si lo ves muy claro ir por la semilla de un VC (Venture Capital). Lo habitual, un préstamo bancario o público tipo ENISA o CDTI.

Las dichosas lecciones. Resulta que este tipo de negocios tienen un 98% de índice de fracaso, casi nada, pero que a nivel global, el resultado obtenido por el 2% restante ha compensado con creces las pérdidas de los primeros. ¿Qué queda?: Prueba mucho, prueba rápido. Si no das con la clave, abandona pronto. Equivocarte te acerca al éxito. Emprende por vocación, no por necesidad. Si te equivocas demasiado no fuerces. Y recuerda, que este tipo de negocios dependen de su escalabilidad.

¿Cómo se gana dinero?. Por la manera tradicional, venta de un producto físico o virtual. Por suscripción, cuota a cambio de un servicio, la más atractiva si se alcanza una base de clientes. Freemium, parte gratis y parte de pago. Publicidad, condicionada a atraer millones de usuarios. Venta del Negocio, buscando huecos de mercado atractivos para otras empresas. El Combinado de las anteriores.

Los problemas de desarrollo. Lo más probable es que no seamos programadores y resulta que no los hay buenos, confiables y disponibles, en estos momentos. Ante esta situación nuestro proyecto, en una primera fase, debería basarse en tecnologías web sin programación a medida. Herramientas que con algunos conocimientos de programación nos permitirán lanzar un prototipo con ciertas posibilidades de crecimiento. Si el lanzamiento tiene éxito (mercado no son amigos y familiares) nos hará falta un socio tecnológico que se encargue del desarrollo futuro y mantenimiento. Seguramente lo que acabes haciendo no tendrá nada que ver con lo que tienes ahora en la cabeza. Los usuarios pedirán nuevas funcionalidades y lo más común es que no usen el 90% de lo hayas pensado al principio. Ahora bien, su búsqueda también es complicada ya que tendremos que convencer a la empresa de desarrollo web que nuestro negocio es atractivo y disponemos de un presupuesto suficiente, lo de trabajar por resultados o por una participación cada vez se pone más difícil.

Llegados a este punto espero haberos transmitido lo complicado de la aventura, donde los replanteamientos de las primeras ideas es solo el menor de los contratiempos; eso si, garantizamos errores y aprendizaje continuo.