El Correo mi primera webapp

By 15 octubre, 2015 Movilidad, Olivoworld

A pesar de que todos estamos familiarizados con esta herramienta seguramente seguimos manteniendo algunas dudas con su funcionamiento.

¿Qué significa que sea una webapp?, en pocas palabras que es un servicio, que nos presta un proveedor de correo desde un servidor (un ordenador externo) al cual nos conectamos mediante un software que se ejecuta en nuestro navegador de internet. Me parece que con esto he conseguido crear más dudas.

Hablamos de un servicio porque necesitámos un proveedor que nos facilite el software, los protocolos de comunicación con otros clientes y el almacenamiento para los correos, no basta en este caso tener un programa instalado en el ordenador. Estos proveedores son muy conocidos: Gmail de Google, Outlook de Microsoft, por ejemplo; pero hay muchísimos más. Este tema lo dejamos para otro post.

También tenemos un servidor de correo, algo parecido a un servidor de páginas web, pero en este caso el ordenador externo que hace de hosting guarda nuestros correos, los envía y los recibe de otros servidores y se comunica con nuestro software gestor de correo, a traves de un navegador o mediante un programa específico instalado en nuestro ordenador, portatil, etc. Estos programas utilizan dos protocolos para conectarse, POP o IMAP, la diferencia fundamental es que en el primero se produce una descarga a nuestro gestor de los correos que se encuentran en el servidor y el segundo lo que hace es sincronizarlos, es decir, refleja todos los cambios entre nuestro programa y el servidor (el gestor de correo web es siempre IMAP).

El gestor de correo puede ejecutarse en un navegador con tan solo conocer la dirección donde está nuestro servidor (correo web) y tengamos conexión a internet o utilizar un programa específico instalado en nuestro ordenador (cliente) donde previamente hayamos configurado la conexión con el servidor de correo; ah! y también necesitamos conexión a internet. La diferencia fundamental es que estos programas guardan una copia de lo que hay en el servidor en nuestro ordenador, que podemos consultar cuando no tengamos conexión. Desde el gestor web accedemos directamente al servidor de correo y si hay conexión las actualizaciones y cambios son inmediatos (hay sistemas offline sobre el navegador que podrían sacarnos de algún apuro, pero con limitaciones, ya que no guardan nada más que los últimos cambios), desde el cliente de correo podemos acceder a todo lo que hayamos descargado como POP o a lo mismo que hay en el servidor, desde la última sincronización, si nuestra conexión es IMAP. En el caso de no haber conexión los cambios quedarán guardados en el cliente de correo hasta que nos volvamos a conectar. Para conservar correo antiguos y poder borrarlos del servidor cuando utilizamos IMAP, necesitamos moverlos a una carpeta local en nuestro cliente de correo, ya que si los borramos en el servidor en la próxima sincronización desaparecerán de nuestro cliente.

Hemos visto que los correos enviados y recibidos se encuentran siempre en el servidor mientras no los borremos, así como los ficheros adjuntos. Estos tienen protocolos y copias automáticas que los hacen muy seguros, pero no infalibles. Sin embargo la capacidad de almacenamiento no es ilimitada y menos a coste cero. Esto hace que nos planteemos nuestras propias copias, más cuando además no queremos que ciertos correos se encuentre en un ordenador que no controlamos. Por contra lo que guardamos en nuestro ordenador depende de nuestras medidas de seguridad particulares y estas la mayoría de las veces no son suficientes.

Espero no haber complicado más las cosas, seguiremos hablando de este tema en futuros post.